Restaurante Urkiola Mendi. ‘Jazztronomía’, personalidad y tradición vizcaína en Madrid.

Insisto. Hay que salir más del circuito madrileño de pose y fachada. Al menos si se quiere disfrutar de gastronomía con sentido y para todos los sentidos. Y es que a poco que sortees el bombardeo constante de listas de sitios cool, gente guapa, y similares (no quiero ahondar en ello, que antes se me inflaba la vena, pero ahora me aburre soberanamente), resulta que siguen existiendo lugares donde la experiencia de la buena mesa se convierte en un placer de 360º.

 

Esto sucede en el restaurante Urkiola Mendi, gracias a su cocinero y propietario Rogelio Barahona, carismático, afable, directo y apasionado. Y así lo transmite a través de su cocina y de su local, donde su origen vizcaíno deja la impronta correspondiente: elaboraciones sobrias siempre en favor del producto y de temporada, pero con sello propio y un guiño colgado de sus paredes entre los formidables ventanales ojivales que anuncian una atractiva terraza, de disfrute estival; un jardín en mitad de Arturo Soria, cuyas rosas – me han soplado – cuida Rogelio personalmente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pero Roge es un alma inquieta y además de los muchos años que lleva regentando el Urkiola (antes ubicado en Sánchez Pacheco), no ha querido olvidarse de su otra gran pasión. Y es que estamos ante un melómano empedernido, un amante de la radio y un enorme y reconocido fagocitador y conocedor del jazz y su historia, como así pone de manifiesto, cada vez que puede, a través de los micrófonos de Radio 3 (RNE) dentro del programa “Placeres Mundanos”.

 

 

Como persona cabal y luchadora sabe que, más allá de la burbuja gastronómica en la que nos vemos inmersos, ha de ir lidiando con los cambios producidos en el consumo debido a los tiempos de crisis. Y como además entiende esto de la cocina como un medio de comunicación y un espacio en el que muchas experiencias vitales del día a día arropan al propio acto de sentarse en un restaurante exclusivamente a comer, decidió hace ya tiempo fusionar – más que compaginar o maridar – jazz y gastronomía.

 

 

 

 

 

 

 

De forma periódica programa ensamblajes de jazz y cocina, aunque esta última muta de una forma constante, gracias a ese espíritu inquieto y a su forma de entender, con buen criterio, la correcta rotación de producto.

No quise perderme uno de sus más recientes conciertos temáticos: Jazz y Saborun breve recorrido por las distintas etapas y raíces de la historia del jazz, con un menú basado en los distintos sabores que las acompañaron, cuya preparación tuve la suerte de poder contemplar – y catar -, así como de adentrarme en sus cocinas y comprobar la calidad de los productos que maneja (incluyendo una pieza de vieja rubia gallega que me sonó muy familiar…).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Su bien escogida y amplia oferta líquida es lo primero que se muestra con orgullo en la entrada al restaurante.

 

 

 

La oferta musical tenía que estar a la altura de todo lo citado anteriormente. Gracias a su conocimiento y afición por el jazz, cuenta con muchas amistades dentro de ese ámbito musical y se rodea de los mejores profesionales que además suele coincidir con su calidad personal. Sabe lo que se hace. Protagonistas habituales de sus Urkiola Mendi Sessions, son los magníficos músicos José Manuel Torrego, Carlos Rossi, Javier Bruna, Gonzalo Peñalosa, Jesús Parra y Gerardo Ramos, dentro de la formación ‘Les Chevaliers du Jazz’, que nos deleitaron en un circuito anterior con unas deliciosas sesiones de ‘Kind of Blue’, de Miles Davis, estando inmersos ahora con las jornadas de Jazz y Sabor, los jueves hasta el 4 de junio con esta exquisita selección de recorridos por la historia del jazz:

I. El Blues en la Plantación: “Iʼm Drifting” y “Walking Blues”. Sonidos con olor a tierra mojada, el origen. Siglos XVIII y XIX.

II. New Orleans. Second Line Parades, bandas de las calles de Nueva Orleans. Principios del swing. “When The Saints go marching in” (1896) popularizada por Louis Armstrong sobre 1920.

III. El Standard. El Jazz en sus primeras esencias. “What is this thing, called love” (1929) de Cole Porter.

IV. Las Big Band. “Take The A Train” de Billy Strayhorn compuesta en 1939. Silencio!!! Aquí llega el Duque, Duke Ellington.

V. Be Bop. La evolución continúa. Charlie Parker revoluciona el jazz con temas tales como “Anthropology” (1945) .

VI. Latin Jazz. Art Blakey y su Jazz Messengers, una de las bandas más longevas de la música, editan una versión magnífica del tema “Night in Tunisia” (1942) de Dizzy Gillespie.

VII. Cool Jazz. El Jazz se mezcla con la música clásica, “Blue Rondo a la Turk” (1959) de Dave Brubeck y “Line for Lyons” de G. Mulligan.

VIII. El Jazz Modal. “So What” (1959) de Miles Davis. Una joya en sí misma.

IX. Vuelta al origen: AfroBlue. (1963) John Coltrane versiona un tema de Mongo Santamaría con la tradición en batería: Elvin Jones.

X. La Fusión. “Birdland” (1977) de Joe Zawinul y “Eighty One” (1969) de Miles. Fusionaron los sonidos más tradicionales con la electrónica incipiente y los ritmos de rock.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y para una perfecta inmersión, la propuesta gastronómica no puede estar mejor diseñada:

Oysters Bienville- Ostras Bienville a la brasa de carbón.

Crawfish Bisque-crema de cangrejo de río

Creole Jambalaya

Hamburguesa de Buey a la brasa de carbón

Bananas Foster

 

El disfrute, como decía al inicio, y sobre todo para los que amamos ambos placeres, fue de 360º, remarcado por la calidad humana de gente sobresaliente en lo que hace por cómo lo hace, al margen de la profesionalidad: con dedicación plena, y como si fuera para ellos mismos. Así deben hacerse las cosas. Enhorabuena.

Urkiola Mendi
C/ Arturo Soria, 51
28027- Madrid
Reservas: 913 675 294

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